El centro tecnológico Eurecat coordina el proyecto europeo Connecare, una investigación para mejorar la atención a los enfermos crónicos, que suponen el 70 % de gasto sanitario, con medicina preventiva y personalizada.

El proyecto, en el que participan el Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer y el Instituto de Investigación Biomédica de Lleida, tiene el objetivo de implementar un sistema “inteligente, adaptativo y personalizado” en el tratamiento de las enfermedades crónicas complejas para mejorar el estado y la atención de los pacientes.

Los principales beneficiarios del proyecto, según ha informado hoy Eurecat, son los pacientes con más de un enfermedad crónica y fragilidad debido a factores sociales, económicos o clínicos, un perfil que normalmente se corresponde con personas de edad avanzada.

Connecare (acrónimo de Personalised Connected Care for Complex Chronic Patients) se inscribe en el programa Horizonte 2020 de la Comisión Europea y ha sido presentado en la XVI International Conference on Integrated Care, que se celebra desde hoy en Barcelona.

El proyecto, basado en el concepto de Medicina 4p (predictiva, preventiva, personalizada y participativa), quiere ayudar a tomar decisiones para la gestión personalizada y adaptativa, a la vez que ofrecerá herramientas para monitorizar el estado y las actividades de los pacientes y les aportará recomendaciones para que se puedan gestionar autónomamente y mejorar así su calidad de vida.

Además de implementar y evaluar un nuevo modelo organizativo para el cuidado integral, Connecare probará herramientas TIC para la gestión clínica adaptativa y personalizada e implementará un enfoque del cuidado, proactivo y preventivo.

También ensayará con estudios clínicos una solución integrada para conectar a pacientes, cuidadores y profesionales de la sanidad, potenciará que los pacientes se puedan cuidar de sí mismos, con un planteamiento de autogestión, y desarrollará un sistema automático de alerta basado en el seguimiento remoto de los pacientes.

El proyecto, que cuenta con diez participantes de seis países, tiene un presupuesto de 4.964.189 euros y finalizará el mes de septiembre de 2019, se llevará a cabo en Cataluña, Israel y Groningen y empezará a hacer estudios clínicos en septiembre del próximo año.